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Sor Agnes Walsh, HC, honrada por proteger a judíos de los nazis


Fue reconocida como “Justa entre las naciones” hace décadas por el centro de Israel “Yad Vashem” de memoria del Holocausto, pero su heroísmo fue pasado por alto en Gran Bretaña.

La placa, desvelada hoy por el alcalde de Hull, la describe como una “hermana y humanitaria que protegió a los judíos durante el Holocausto”.

Dentro de unas pocas semanas se mostrará en el sitio de la casa donde creció, en Lowgate, frente al Guildhall, donde opera el concejo de Hull.

Nacida Ada Vallinda Walsh, la hermana Agnes se unió a las Hijas de la Caridad, y sirvió en Irlanda, Jerusalén y más tarde en Francia, en donde llegó a un convento de Cadouin, en la región de Dordoña, durante la guerra.

La madre superiora, la hermana Louise Garnier, inició una conversación casual con un refugiado judío, Pierre Cremieux, en una estación de tren. Había huido del norte de Francia a instancias de sus amigos.

Quince meses más tarde, en medio de un peligro creciente, Cremieux llamó al convento para pedir ayuda. La hermana Agnes, la asistente de la comunidad, respondió a la llamada y rogó a su superiora que acogiese a la familia.

Cremieux llegó con su esposa, dos bebés de nueve meses y su hijo de seis años, Alain.

Alain dijo al Catholic Herald en 2009 que había recibido una cálida bienvenida en el convento. Su madre fue presentada como pariente lejano de la hermana Louise, que había venido a descansar después del nacimiento de los gemelos. Muchas de las hermanas no sabían la verdadera razón por la que se alojaban allí.

De niño, Alain fue enviado a vivir con el párroco en el presbiterio local. Se aprovechó de la biblioteca del sacerdote donde leyó sobre la vida de los santos. La Hermana Agnes le dio lecciones de inglés.

La propia hermana Agnes estaba fingiendo ser irlandesa, más que inglesa: tenía un pasaporte irlandés de su estancia en el país. Como inglesa —una extranjera enemiga— su presencia era una amenaza añadida para la comunidad de las monjas.

La familia Cremieux mantuvo contacto con la hermana Agnes, intercambiando cartas con ella, hasta su muerte.

Durante la ocupación de Francia se cree que 76.000 judíos fueron deportados de Francia a los campos de exterminio alemanes. Unos 2.500 sobrevivieron.

Ian Judson, sobrino de la hermana Agnes, comentó al Catholic Herald que no conoció la historia completa de lo que hizo hasta el año pasado.

“Sólo me enteré hace unos meses que escondió a la familia durante casi un año, frente a las narices de los nazis”, dijo. “Estaba en riesgo de muerte a diario”.

Dijo que era agradable verla siendo finalmente reconocida en su ciudad natal. “Es algo que se esperaba desde hace mucho tiempo, considerando lo que hizo”, dijo.

Judson, que está estudiando periodismo, dijo que, siendo una persona sin hogar hace algún tiempo, los recuerdos de su tía abuela fueron “una inspiración para mí para trasnformar mi vida y llegar a donde estoy hoy”.

“Yo pensaba: ‘¿Qué haría tía Ada en esta situación?’, ‘¿Qué me diría que tengo que hacer?’ Su legado sigue en marcha”, dijo.

Él la describió como un “personaje cómico” a veces, que “te diría lo que hacer y no toleraría con gusto tonterías”. Y agregó: “Ella era muy indulgente y una mujer generalmente encantadora”.

La hermana Agnes fue honrada como una “Persona justa entre los gentiles” en 1990. Ella es una de los 21 británicos que han sido reconocidos como tales y que tienen su nombre inscrito en el memorial de Yad Vashem.

En 2009 su nombre fue omitido de una lista de los héroes británicos compilados por el Holocaust Education Trust. Fue la única Justa Entre las Naciones que quedó fuera. La obra caritativa añadió su nombre después de que se descubrió el error.

Al año siguiente fue honrada como una “heroína británica del Holocausto”, premio creado por Gordon Brown, entonces primer ministro.

Fuente: FAMVIN







  
  

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